Ayer fue 14 de febrero, San Valentín, conocido como «el día de los enamorados.»
Como a mi pareja y a mi nos parece que la mejor manera de mostrarnos cariño es crear momentos juntos, aprovechamos que estaba con nosotros Dustin, un perro al que cuidamos y se lleva de lujo con Arwen, y nos remangamos para hacer cupcakes románticos, pero para los perros, no para nosotros, faltaría más.
Y diréis: «¿Románticos?» Pues sí, porque eran totalmente rosas y con una galletita en forma de corazón, y es que los hicimos con el kit de LoonyPets, que te enseña pasito a pasito como hacerlo.

Yo voy a ser sincera: A mi me encanta la repostería pero no es que se me de muy bien del todo, y tampoco es el fuerte de Jose Luis que digamos, así que ya estaba preparada para llevarme el fracaso de mi vida.
Cuando abrimos el kit, nos encontramos con todo lo necesario para hacer los cupcakes: un molde en forma de corazón, unas cápsulas de papel, una manga pastelera, un preparado para la masa y otro para la cobertura, los cuales se preparaban únicamente con agua, y por último, unas instrucciones donde te explican todo al detalle.

Nos pusimos manos a la obra y cuando abrimos los polvitos para hacer la masa nos inundó un olor a romero bastante agradable, lo cual no es de extrañar, ya que los ingredientes que contienen las mezclas de LoonyPets son a base de verduras, frutas, cereales ecológicos y especias.
El nuestro concretamente llevaba zanahoria, remolacha deshidratada, harina de arroz y de avena, romero y cúrcuma.
No me lo podía creer, pero aquello marchaba bien. Siguiendo las instrucciones que te venían dentro de aquella caja tan mona, la mezcla acabó dentro del horno en un santiamén, y oye, que ni se me quemaron ni salieron crudos.
Luego llegó el momento más temido: LA DECORACIÓN. Pero ni tan mal ¿eh? Pese a no haber utilizado una manga pastelera en mi vida, me atrevería a decir que me quedaron hasta bonitos.

En definitiva: Fue una experiencia muy divertida, Jose Luis y yo pasamos un momento bastante agradable ¿y por qué no? Romántico, aunque los cupcakes no fuesen para nosotros, pero los disfrutamos igual al ver como Arwen y Dustin los engullían, y lo mejor de todo, por mal que suene, es que al día siguiente ninguno tuvo problemas al hacer sus necesidades, lo cual temia ya que Arwen es bien delicadita de estómago.

Si a ti también te gustaría hacerle unos cupcakes tan molones a tu pelud@, te dejamos por aquí un botoncito con enlace directo a la página para que también puedas hacerte con tu kit, no solo hay de cupcakes, también hay galletitas con forma de hueso, piruletas… ¡Tendrás donde elegir!
¡Hasta pronto cosas GUAUpas!


